“Algodón de azúcar”: una mirada al trauma infantil desde el teatro mexicano

Radio Da Vinci informa: La puesta en escena se desarrolla como un thriller psicológico con elementos de comedia negra y una estética gótica, utilizando el lenguaje teatral para abordar temas como el trauma infantil, la represión de recuerdos y la pérdida de la inocencia.
La historia sigue a Tormenta, un hombre maduro que, durante una noche de tormenta eléctrica, termina perdido y encuentra refugio en una feria abandonada que parece salida de una pesadilla. En ese lugar se encuentra con tres particulares duendes o payasos que, más allá de ser simples personajes, representan distintas manifestaciones de sus recuerdos y traumas ocultos.
Berenice Flores / Radio Da Vici 88.1 FM
A través de una serie de juegos perturbadores, Tormenta es llevado a enfrentarse con episodios de su infancia que permanecían reprimidos, construyendo una experiencia escénica donde la realidad, la fantasía y la memoria se mezclan constantemente.

FOTOGRAFÍA: INSTITUTO DE LA CULTURA Y LAS ARTES CANCÚN
Una feria convertida en metáfora
Uno de los principales recursos de la obra es la feria abandonada, concebida como una representación visual de una memoria fragmentada. Sus elementos mecánicos, texturas decadentes y juegos de luces construyen un espacio onírico en el que los recuerdos adquieren nuevas formas y el pasado se convierte en una presencia difícil de evadir.
La propuesta visual tiene influencias del cine expresionista alemán y de universos góticos y fantásticos asociados con creadores como Tim Burton, mientras que los claroscuros, el vestuario, el maquillaje y la escenografía contribuyen a crear una atmósfera inquietante.
El trabajo actoral también ocupa un lugar central. La obra recurre al movimiento corporal, las máscaras, la farsa y la gesticulación expresionista para construir personajes que oscilan entre lo grotesco, lo cómico y lo emotivo. Entre el elenco que ha participado en la puesta se encuentran Alejandro Morales, Carolina Politi, Misha Arias de la Cantolla, Eduardo Tanús y Romina Coccio.
Una propuesta reconocida por la crítica
La recepción de “Algodón de azúcar” dentro de la crítica teatral mexicana ha sido ampliamente favorable. Uno de los aspectos más reconocidos es la manera en que Gabriela Ochoa aborda un tema complejo como el abuso y el trauma infantil sin recurrir al melodrama, utilizando en cambio la farsa y la comedia negra para construir una experiencia que combina incomodidad, reflexión y sensibilidad.

FOTOGRAFÍA: GABRIELA OCHOA DRAMATURGA (TEATRO UNAM)
La dramaturgia y la dirección han sido señaladas por su capacidad para conducir al público por una historia de gran carga emocional, mientras que el diseño visual y la atmósfera escénica han destacado por su riqueza estética.
De igual manera, el trabajo corporal del elenco ha sido considerado uno de los motores de la puesta en escena, particularmente por la construcción de personajes grotescos que funcionan como figuras de la memoria y el subconsciente.

FOTOGRAFÍA: ELENCO DE "ALGODÓN DE AZÚCAR" (CORTESIA DEL INSTITUTO DE LA CULTURA Y LAS ARTES CANCÚN)
Reconocimientos en la escena nacional
La respuesta positiva ante la obra también se reflejó en los Premios de la Asociación de Críticos y Periodistas Teatrales (ACPT), donde “Algodón de azúcar” obtuvo importantes reconocimientos, entre ellos:
Mejor Obra del Año.
Mejor Dramaturgia Mexicana, para Gabriela Ochoa.
Mejor Dirección, para Gabriela Ochoa.
Nominaciones y reconocimientos relacionados con escenografía, iluminación y vestuario.
Con una propuesta que combina terror psicológico, humor negro, lenguaje corporal y una estética de feria decadente, “Algodón de azúcar” plantea una reflexión sobre aquello que la memoria intenta ocultar y sobre las huellas que las experiencias de la infancia pueden dejar en la vida adulta.
Más que presentar una historia de horror convencional, la obra convierte el escenario en un territorio de confrontación con el pasado, donde la risa, lo grotesco y lo inquietante conviven para hablar de uno de los temas más complejos de la experiencia humana: la memoria y sus heridas.





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